EA SPORTS FC 24 Review

Empecemos diciendo que, EA Sports FC 24 tuvo el gran mérito de renovar su interfaz de usuario haciendo un gran trabajo de UI. Mientras que muchos otros títulos tienen miedo de innovar desde este punto de vista por temor a perder su identidad (pregúntenle a Football Manager, por ejemplo), esta vez en Canadá han podido revertir el rumbo y dar pasos hacia adelante que no solo facilitan la navegación por los menús, sino que hacen que todo sea mucho más agradable a la vista, en línea con ese espíritu de cambio que siempre debe abrazar un medio tan innovador como el videojuego. Las interfaces ahora son minimalistas, elegantes y, como se mencionó, capaces de establecer atajos que, especialmente en Ultimate Team, se han vuelto esenciales para cambiar de una pantalla a otra. ¿Recuerdas lo engorroso que era en Fifa 23 pasar de la clasificación de Rivals a la configuración de la plantilla? Ahora puedes hacerlo simplemente con el dorsal izquierdo, seleccionando en un menú desplegable a dónde quieres ir y el juego te llevará hasta allí. La navegación es totalmente vertical, tanto dentro de los modos individuales como en cuanto al juego en general, que está lleno de contenido y elementos.

Sin embargo, lo que a la larga parecía redundante y de poca utilidad, se encuentra en la información que aparecerá en el campo en el modo Sky Tech (tomando prestada la terminología de SkySport). En algunos casos, las indicaciones en el rectángulo verde son muchas, excesivas, y terminaremos por no mirarlas con la debida atención: de hecho, en algunas situaciones también terminarán siendo un obstáculo frente a una acción que se reanudará rápidamente después de un saque de banda o un saque de meta. Se trata de acostumbrarse, pero no encontramos mucha utilidad en estas estadísticas. Quedándonos en la zona de modos y yendo a recuperar cuáles son las novedades de las que ya os hablamos hace unos meses en Ultimate Team, venimos a hacernos algunas preguntas sobre cuáles son los cambios introducidos. Empecemos diciendo que no estamos ante ninguna revolución, sino ante simples retoques: el año pasado fue el turno de remodelar el sistema de química, mientras que este año llega el momento de añadir las Evoluciones. La oferta de juego siempre consta de Squad Battles, Rivals, UT Champions y Moments desde el punto de vista de la jugabilidad, mientras que con el SCR podrás trabajar comerciando junto con el mercado. Más allá de esto, con las Evolutions EA ha conseguido crear un reto importante, que aún no habíamos entendido del todo cuando se nos presentó.

Diseñado para darte la oportunidad de mejorar tus cartas cumpliendo con los requisitos, las evoluciones requerirán que completes tareas durante las partidas, convirtiendo las cartas de bronce en pequeños campeones que tienen un gran impulso en sus estadísticas. La peculiaridad de este aspecto es que, para cumplir con las exigencias de los desafíos, la carta para evolucionar tendrá que salir al campo y sobre todo puedes activar solo un desafío a la vez, lo que alarga mucho el procedimiento y sobre todo evita que, de una sola vez, adivinando la combinación correcta, realmente puedas convertirte en OP en poco tiempo. Las peticiones van desde ganar un partido desplegando la tarjeta para evolucionar en el campo, y luego asumir un bronce de 75 en total, tal vez como delantero centro, hasta dar asistencias y anexos. El sistema logra ser muy profundo, dándonos capas de actividades significativas que así crean un desafío dentro del desafío, aumentando la tasa de atención que tendremos sobre las acciones a realizar en el juego. Después de un par de semanas de pruebas, podemos decir que, en las primeras etapas, confiar en las evoluciones es una excelente manera de limitar los gastos y evitar verse obligado a perseguir operaciones asfixiantes. Un gran truco, por lo tanto, que agrega una calidad adicional a la jugabilidad fuera del campo y ofrece una capa adicional de profundidad a lo que de otro modo serían objetivos canónicos y metas que a menudo no tienen un mordisco efectivo.

Por lo demás, la experiencia de juego en Ultimate Team no ha sufrido ningún otro cambio importante. Por otro lado, podemos disipar cualquier tipo de duda: el hecho de ya no tener la licencia de FIFA con él no ha creado ningún perjuicio a EA, que ha vuelto a proponer con el mismo mimo y abundancia que cada año todos los elementos gráficos y de licencia para hacer el juego más que agradable, además de cercano a la realidad. Desde la personalización del estadio, hasta todas las interacciones en los menús, que nos permitirán acceder a los vestuarios hasta ver las bromas de los laterales, todo funciona: a la larga esto también se volverá repetitivo, pero por ahora agradecemos el esfuerzo. Por lo demás, Ultimate Team no cambia su estructura, y mucho menos en las competiciones. La posibilidad de crear equipos mixtos, incluyendo la presencia de mujeres, no es palpable en las etapas avanzadas, sobre todo por el sistema de química que nos impedirá llegar muy lejos. Además, desde el punto de vista del juego y la caracterización, nos enfrentamos a un trabajo duro, ya que los jugadores no tienen ninguna mecánica en particular, por lo que el impacto no será tan excepcional como esperábamos tanto en términos de accesibilidad como de cohesión general.

Cerramos nuestro primer análisis con algunas consideraciones respecto a la jugabilidad de EA Sports FC 24, que no ha diferido mucho de las ediciones anteriores, a la espera de algún parche que altere todo lo que estamos diciendo en este momento. La velocidad, así como ese ritmo tan frenético, están muy en la tradición de Fifa 23, a pesar de que el equipo durante el verano nos habló de grandes innovaciones técnicas y experiencia en general. Al igual que en el capítulo anterior, además, la dificultad para poder maniobrar la defensa en los primeros juegos se ha mantenido intacta: esta es la verdadera habilidad que hay que dominar en los títulos de EA, todos los años, porque incluso en FC 24 los defensores tienen grandes dificultades para intervenir de manera concreta. Una elección que favorece el espectáculo, con la esperanza de que no haya necesidad de encontrarse con la bala contando los goles como sucedió en Fifa 22 y en las últimas etapas de Fifa 23. Si eres fanático -como yo- de la presión en toda la cancha y del defensor que sale a presionar al portador del balón, prepárate para los embarques más trágicos. Todavía encontramos algunas imprecisiones en las animaciones, finalmente, que desde el punto de vista de la jugabilidad nos costaron alguna intervención torpe sobre todo en la fase defensiva, pero al estar en una fase en la que el juego ni siquiera ha salido aún habrá tiempo y forma de intervenir para ir modificando estos aspectos. Por lo demás, no tenemos nada más que decir, por ahora, salvo que todo el sistema gráfico es de excelente calidad y que el paso adelante respecto a Fifa 23 se percibe en la fluidez de los movimientos y la propia maniobra. Esto también es gracias a la nueva física de la pelota, que hace que todo sea mucho más impredecible y, en consecuencia, más real.

La novedad más sensata en la que detenerse es la inclusión de estilos de juego, es decir, potenciadores que pertenecen a algunos jugadores, reconocidos como más fuertes que otros. Hay 28 de ellos y se aplican a situaciones de posesión del balón, pases, control, etc. Esta es una excelente innovación para la jugabilidad, sobre todo para permitirnos tener algo más sobre algunos jugadores, entre los que también encontraremos los PlayStyles+ donde frente a nosotros habrá algún elemento de mayor calibre y fuerza. El verdadero problema de este capítulo, fruto de lo que ya hemos dicho unas líneas más arriba y que reiteramos que forma parte del legado de los capítulos anteriores, está relacionado con favorecer demasiado el ataque que la defensa. Los resultados son casi de tenis, rozando lo increíble, apoyados por comentarios que terminan sorprendiéndose al ver un 10-1 o peor un 7-6. Está claro que en esa dirección arcade emprendida desde hace años, siempre intentamos potenciar el aspecto espectacular y no el realismo, que este año lo genera la física de la pelota. Pronto será necesario encontrar un solo camino en esta vida. Cerremos con las modalidades, de las que ya habíamos hablado de forma introductoria este verano y en las que nos centraremos solo en lo que a novedades se refiere. Desde el punto de vista de los entrenadores, Career ha decidido ir mucho más allá en el aspecto directivo, para darnos un título que pueda expresar un mayor potencial organizativo. Partiendo de una idea táctica, impondremos inmediatamente cuál es nuestra filosofía de juego, para luego verla puesta en práctica gracias a la simulación en tiempo real mientras nos sentamos en el banquillo, en sentido figurado. En este aspecto, cabe destacar que la incorporación de entrenadores te ayudará a tener potencias sobre cuáles son las características de tus jugadores, para vigilarlos en la fase de evolución y mejora general.

El modo Pro-Club, que ahora se ha convertido simplemente en Club, finalmente ha dado la bienvenida al juego cruzado, mientras que para Volta nos vemos obligados a destacar que después de la novedad tan esperada y esperada de hace unas ediciones, el fuego de la pasión ahora se ha extinguido y representa, como la prueba de verano ya nos había hecho adivinar, la cola de toda la producción. Una verdadera lástima, sobre todo pensando en lo mucho que Fifa Street nos ha entretenido y nos ha dado horas de diversión y golpes de pared.

VEREDICTO
EA Sports FC 24 podría y debería haber insistido en muchas otras innovaciones, pero está claro que haber logrado confirmar el paquete de contenido que ya estaba en posesión en la última edición, a pesar del final del acuerdo con la FIFA, es de aplaudir. Más allá de este aspecto, necesitamos un impulso importante, que nos permita no encontrarnos frente a una actualización constante de Ultimate Team sin preocuparnos por todo el esquema, dejado casi solo. ¿Queremos justificar también este año? Así que esperemos hasta 2024 para ver si EA Sports FC 25 será capaz de construir algo mejor sobre esta base aún válida y entretenida.
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