Valor Mortis es una propuesta de acción y rol que consigue diferenciarse dentro del género soulslike gracias a una ambientación histórica poco habitual y una interesante combinación de combates exigentes, exploración y poderes sobrenaturales. Desarrollado por One More Level, el título nos transporta a una versión alternativa de Europa durante el siglo XIX, donde las ambiciones militares de Napoleón Bonaparte han desencadenado consecuencias mucho más aterradoras que una guerra convencional. La historia se desarrolla en 1820, cinco años después de una batalla de Waterloo que, en esta realidad, terminó con la victoria del emperador francés. Sin embargo, detrás de aquel triunfo se esconde una misteriosa sustancia relacionada con la resurrección de soldados y una plaga que amenaza con transformar el continente. Nuestro protagonista es William Dowsett, un joven oficial británico que despierta sin recuerdos y descubre que el mundo que conocía ha sido consumido por criaturas monstruosas.

La narrativa utiliza el misterio como uno de sus principales recursos para mantener nuestro interés durante la aventura. William comienza su recorrido completamente desorientado, rodeado de soldados transformados en criaturas violentas que anteriormente combatían bajo las mismas órdenes imperiales. Conforme avanzamos, descubrimos fragmentos relacionados con el origen de la infección, las verdaderas circunstancias de la victoria napoleónica y los experimentos que han provocado la aparición de extrañas formaciones capaces de alterar el paisaje. La historia consigue aprovechar su contexto histórico para construir un universo inquietante donde la propaganda, la ambición militar y los acontecimientos sobrenaturales se encuentran estrechamente relacionados. Durante nuestro recorrido conocemos personajes inspirados en figuras históricas y obras de la literatura europea, quienes proporcionan información y diferentes perspectivas sobre la catástrofe. El desarrollo narrativo también está relacionado con las habilidades que nuestro protagonista descubre progresivamente, reforzando la conexión entre los acontecimientos y la evolución de sus capacidades.

El sistema de combate representa uno de los pilares fundamentales de Valor Mortis y presenta una interpretación interesante de las mecánicas tradicionales del género soulslike. Los enfrentamientos se desarrollan desde una perspectiva en primera persona y requieren administrar cuidadosamente la resistencia, alternando ataques ligeros y pesados con bloqueos, evasiones y desvíos ejecutados en el momento adecuado. La precisión y el conocimiento de los patrones enemigos resultan indispensables para sobrevivir, especialmente cuando debemos enfrentarnos a adversarios capaces de castigarnos rápidamente por cometer errores. Los bloqueos permiten reducir el impacto de determinados ataques, mientras que responder agresivamente puede ayudarnos a recuperar parte de la salud perdida. También encontramos un sistema de ruptura de postura que recompensa los desvíos y los golpes bien ejecutados, permitiéndonos realizar ataques críticos cuando conseguimos desestabilizar a nuestros enemigos. Las criaturas presentan puntos débiles que podemos aprovechar para provocar daños adicionales y recuperar recursos relacionados con nuestras habilidades sobrenaturales.

El arsenal proporciona diferentes alternativas que permiten desarrollar estilos de combate adaptados a nuestras preferencias. Entre las armas cuerpo a cuerpo encontramos sables, estoques y espadas pesadas, cada una con características particulares relacionadas con su velocidad, alcance y capacidad defensiva. El sable representa una alternativa equilibrada, mientras que el estoque favorece los movimientos rápidos y los contraataques precisos. Por otra parte, las espadas pesadas proporcionan una mayor contundencia, aunque requieren anticipar cuidadosamente los movimientos debido a su lentitud. La variedad de armas consigue que cada enfrentamiento pueda afrontarse mediante estrategias diferentes, recompensando la experimentación y el dominio de sus particularidades. También disponemos de armas de fuego, incluyendo revólveres, mosquetes y alternativas especialmente efectivas a corta distancia. Estas herramientas complementan los enfrentamientos cuerpo a cuerpo y permiten aprovechar oportunidades para atacar desde posiciones más seguras.

Las habilidades sobrenaturales, conocidas como transmutaciones, representan uno de los elementos más interesantes de Valor Mortis. William puede utilizar su brazo izquierdo para generar llamas, congelar enemigos y crear barreras capaces de protegerlo frente a determinados ataques. Estas capacidades consumen una reserva especial denominada nephtoglobina, un recurso que debemos administrar cuidadosamente durante los enfrentamientos. La incorporación de poderes sobrenaturales amplía considerablemente las posibilidades estratégicas y proporciona herramientas que también resultan fundamentales durante la exploración. Podemos utilizar las llamas para destruir obstáculos, aprovechar puntos de agarre para desplazarnos entre estructuras y acceder a lugares que inicialmente parecen inaccesibles. El sistema de progresión también sigue los fundamentos tradicionales del género, permitiéndonos conseguir catalizadores al derrotar enemigos y completar desafíos. Estos recursos sirven para mejorar nuestras estadísticas y adquirir objetos, aunque podemos perderlos cuando morimos y no conseguimos recuperarlos antes de sufrir una nueva derrota.
La exploración constituye una de las sorpresas más agradables de Valor Mortis, especialmente por la importancia que adquieren los movimientos acrobáticos durante los desplazamientos. Aunque buena parte de los escenarios mantiene una estructura relativamente lineal, encontramos numerosas situaciones donde debemos saltar, trepar, atravesar estructuras y aprovechar diferentes elementos ambientales para continuar avanzando. La combinación de desplazamientos verticales y habilidades sobrenaturales consigue que recorrer los escenarios resulte mucho más dinámico que en otras propuestas similares. Algunas mecánicas incluso se integran en determinados enfrentamientos contra jefes, proporcionando situaciones donde debemos aprovechar el entorno además de nuestras capacidades ofensivas. La dirección artística también destaca por representar una Europa devastada mediante escenarios oscuros, estructuras destruidas y criaturas que combinan elementos militares con deformaciones sobrenaturales. Los detalles ambientales contribuyen a construir una atmósfera opresiva que refuerza constantemente la sensación de peligro.
