Marvel Tōkon: Fighting Souls llega con la difícil tarea de hacerse un hueco dentro de los juegos de lucha basados en personajes de Marvel, pero en lugar de intentar repetir la fórmula de Marvel vs. Capcom, Arc System Works apuesta por una propuesta propia, más accesible y centrada en combates por equipos. Las partidas enfrentan a equipos de cuatro personajes, aunque los integrantes se incorporan progresivamente durante el combate, haciendo que los enfrentamientos aumenten en intensidad conforme avanzan. El resultado es un sistema fácil de entender en sus primeros minutos, pero con suficiente profundidad para quienes quieran dominarlo. Una de sus mayores virtudes es precisamente esa accesibilidad. Los ataques especiales cuentan con comandos sencillos y las auto-combos permiten a los jugadores menos experimentados realizar rápidamente secuencias espectaculares, incluyendo ataques Super y Ultimate.

Sin embargo, detrás de esta facilidad existe un sistema bastante más elaborado basado en los asistentes, el Active Tag y diferentes técnicas defensivas. El Crossover permite esquivar determinados ataques y responder automáticamente, mientras que el Assemble Counter puede absorber ciertos golpes gracias a su armadura. Saber cuándo utilizar cada recurso y administrar correctamente los recursos disponibles es fundamental para quienes quieran sacar todo el potencial del sistema de combate. La composición del equipo también tiene bastante importancia. Cada personaje puede cumplir diferentes funciones dependiendo de su posición y del tipo de asistencia que proporcione, por lo que elegir a un luchador no consiste únicamente en seleccionar al personaje que queremos controlar. Spider-Man, por ejemplo, puede aportar herramientas para controlar el espacio mediante sus telarañas y facilitar determinadas combinaciones. Esto permite experimentar con diferentes composiciones y crear estrategias que van mucho más allá de simplemente dominar a nuestro personaje principal.

El espectáculo visual es otro de los grandes protagonistas, aunque en determinadas situaciones puede convertirse también en un inconveniente. Cuando varios personajes aparecen simultáneamente, se combinan asistentes y comienzan a sucederse los ataques especiales, la pantalla puede llenarse de efectos hasta el punto de dificultar la lectura de la acción. Saber quién está atacando, desde dónde llegará el siguiente golpe o cuándo termina una secuencia ofensiva puede resultar complicado, especialmente para quienes no tienen experiencia con los juegos de lucha. Con práctica es posible acostumbrarse a las señales visuales, pero la curva de aprendizaje puede ser considerable. El equilibrio del plantel también parece necesitar algunos ajustes. Aunque los luchadores ofrecen estilos bastante diferenciados, determinados personajes como Carnage, Magik o Doctor Doom parecen contar con ventajas especialmente interesantes en determinados escenarios y composiciones.

No significa que sean necesariamente invencibles, pero sus herramientas pueden influir demasiado en la construcción de equipos, especialmente cuando se aprovechan sus asistencias y ataques Assemble. Será interesante comprobar cómo evoluciona el equilibrio del juego con futuras actualizaciones. En el apartado artístico, Arc System Works vuelve a demostrar por qué es uno de los estudios más reconocibles dentro del género. Los personajes de Marvel han sido reinterpretados con un marcado estilo anime que consigue diferenciarlos de sus versiones cinematográficas. Iron Man tiene cierto aire de mecha japonés, Loki parece salido de un anime de acción y el resto del plantel también cuenta con diseños y animaciones que reflejan sus respectivas habilidades. Los efectos, las onomatopeyas, las viñetas y las transiciones consiguen transmitir la sensación de estar viendo un cómic de Marvel cobrar vida durante los combates. El contenido para un jugador se completa principalmente con el modo Episodio, que presenta su historia mediante ilustraciones y secuencias parcialmente animadas.
A esto se suman los modos Arcade, Supervivencia, VS, desafíos de combos, tutoriales y diferentes opciones de entrenamiento, además del multijugador online y Arcadia Rumble, una modalidad con un enfoque más cercano al de un juego de fiesta. Los tutoriales merecen una mención especial, ya que no se limitan a explicar los controles, sino que muestran cómo utilizar las diferentes técnicas dentro de situaciones reales de combate. Es una decisión acertada para un título que pretende resultar accesible sin sacrificar profundidad. Aun así, el verdadero corazón de Marvel Tōkon: Fighting Souls se encuentra en el multijugador, donde su sistema de equipos y asistencias puede ofrecer enfrentamientos mucho más complejos y satisfactorios. El funcionamiento online resulta sólido, aunque el matchmaking puede tardar más de lo deseable en encontrar rivales.
