El rendimiento de XBOX Series S podría haber mejorado gracias a Gears of War E-Day

Durante toda la generación, XBOX Series S ha tenido un problema importante: al ser la más barata y la menor de la nueva familia de consolas de Microsoft, ha arrastrado el inconveniente de tener poca memoria RAM. En comparación con su hermana mayor y con PS5, ambas con 16 GB de memoria, Series S ha tenido que hacer frente a seis años con apenas 10 GB. Sin embargo, The Coalition ha conseguido, gracias a Gears of War: E-Day, que la consola pueda ser un pelín más potente con un «truco» tan bueno que otros estudios quieren saber más de él.

Según ha explicado Kate Rayner, directora técnica de The Coalition, en una entrevista con Digital Foundry, el estudio se enfrentó al «problema» de todos los equipos de desarrollo cuando se preparan para desarrollar y optimizar para Series S: la falta de memoria RAM. Esta, como comentamos, es de apenas 10 GB, pero tiene una particularidad: 2 GB están dedicados al sistema operativo y a sus servicios en segundo plano, mientras que los 8 GB restantes, con un ancho de banda de 224 GB/s, se usan para jugar. El problema es que los 8 GB de RAM hace años que dejó de ser un estándar frente a los 16 GB.

Aun así, nada de esto ha frenado a The Coalition. Y es que una de las ventajas de desarrollar en exclusiva un juego es poder exprimir al máximo las capacidades de una sola consola, usando todo tipo de medidas para ofrecer un equilibrio entre fidelidad y rendimiento, e incluso cambiando la forma en la que actúa la propia consola para exprimir su poder gráfico; y eso ha hecho el estudio canadiense. Según Rayner, el estudio aprovechó el SSD interno de XBOX Series S para almacenar determinados datos que normalmente ocuparían espacio en la memoria RAM.