TRON: Catalyst Review

Después de sorprendernos con un visual novel como TRON: Identity, Bithell Games da un giro ambicioso con TRON: Catalyst, un juego de acción-aventura visto desde una perspectiva isométrica. Esta “secuela” mantiene el universo ya conocido de la franquicia —la Grilla de Arq y su mundo futurista inmerso en redes informáticas—, pero ahora con un ritmo más dinámico e interactivo, al menos en teoría. En TRON: Catalyst tomamos el control de Exo, un programa encargado de entregar paquetes dentro de la Grilla. Sin embargo, cuando un envío explota bajo circunstancias sospechosas, Exo es acusada y atrapada en la Arena, un lugar donde múltiples facciones se enfrentan.

Para limpiar su nombre, deberá probar su inocencia, escapar y restaurar el orden. La particularidad de Exo es que el paquete explosivo le causó un “glitch” en su código, que le permite manipular el tiempo reiniciando la misma secuencia, una habilidad que le otorga la fuerza necesaria para desafiar a Conn, un programa con intenciones oscuras. El juego arranca con una introducción sólida, que atrapa con diálogos bien construidos y una acción entretejida con detalles sobre el lore, lo que parecía presagiar una experiencia prometedora. Sin embargo, a medida que avanza la aventura, la trama pierde fuerza. A pesar de un elenco interesante de personajes, la historia principal se diluye entre misiones secundarias que no logran profundizar ni aportar al interés, dejando una sensación de monotonía y poca urgencia narrativa.

Uno de los puntos débiles es el uso esporádico y poco justificado del “glitch” temporal, que parece más una excusa para extender la duración del juego que una mecánica integrada de manera orgánica. Además, la estructura altamente guiada por marcadores y una brújula invasiva, típica de muchos juegos modernos, limita la exploración libre, haciendo que los jugadores sigan objetivos sin realmente perderse en la ciudad semiabierta, un mundo que en verdad está lleno de secretos, callejones y edificios por descubrir, ya sea a pie o sobre el ágil Ciclo Luminoso. En cuanto a la jugabilidad, TRON: Catalyst propone intensos combates cuerpo a cuerpo y a distancia contra facciones enemigas.

El Disco, elemento icónico, es fundamental pero su manejo puede ser frustrante debido a lanzamientos imprecisos y bloqueos frecuentes, agravados por los espacios angostos y la perspectiva isométrica que a veces dificulta la precisión. Sin embargo, el sistema de combate evoluciona con mejoras desbloqueables gracias a la recolección de bits, permitiendo nuevas habilidades como el Robo de Código, que copia ataques enemigos para variar el estilo de juego. La esquiva y la parada siguen siendo esenciales para superar a los adversarios, mientras que el Ciclo Luminoso no solo sirve para desplazarse con rapidez sino también para arrollar enemigos.

La dirección artística es fiel al espíritu de TRON, con su característico neón azul y variantes cromáticas que identifican a cada facción, y se acompaña de una banda sonora de Dan Le Sac que, pese a algunas repeticiones, encaja bien con la atmósfera futurista. Técnicamente, el juego es sólido, con una experiencia fluida, sin caídas de rendimiento ni bugs notables.

VEREDICTO
TRON: Catalyst ofrece una aventura con momentos interesantes y un sistema de combate que mejora progresivamente, pero que se ve afectada por una narrativa que no logra mantener el interés constante y un diseño de niveles que limita la exploración. Su aproximación a la licencia es respetuosa, aunque se queda corta para aprovechar todo el potencial del universo y su lore complejo. Aun así, para fans y quienes disfrutan de la acción isométrica, representa una experiencia entretenida de entre 8 y 10 horas, con un cliffhanger final que invita a seguir la historia.
POSITIVO
Ambientación fiel
Sistema de combate progresivo
Introducción atrapante
Técnicamente sólido
Exploración semiabierta
NEGATIVO
Narrativa irregular
Combate con limitaciones
Exploración guiada
Monotonía en el desarrollo
7