Resonance: A Plague Tale Legacy apuesta por una dirección bastante diferente a la de las entregas anteriores, trasladando la acción hasta la antigua Grecia y construyendo una historia alrededor de mitos como el de Minotauro, Teseo y Ariadna. La protagonista es Sofía, a quien conocemos quince años antes de los acontecimientos de A Plague Tale: Requiem, y cuya historia termina conectándose de manera inesperada con los acontecimientos y la misteriosa enfermedad que ya conocemos de la saga. Es una propuesta que funciona especialmente bien cuando se centra en su narrativa y en los misterios de la isla de Creta, aunque algunas de sus decisiones jugables no terminan de encajar del todo con la identidad que hizo destacar a los juegos anteriores.

Uno de los aspectos que más me gustó es precisamente la forma en que el juego utiliza los mitos griegos para contar su historia. La aventura permite conocer diferentes épocas y perspectivas, conectando el presente de Sofía con acontecimientos relacionados con la antigua Grecia. El resultado es una narrativa que habla constantemente de la naturaleza humana, mostrando que, independientemente de cuánto avance la sociedad, sentimientos como la ambición, los celos, el ego o el miedo siguen siendo prácticamente los mismos. Además, el misterio que rodea a la enfermedad está bien integrado y es mucho más interesante descubrir por cuenta propia cómo se relaciona con la historia de la saga. El problema aparece cuando el juego abandona la exploración y la narrativa para centrarse en los combates.

El sistema se basa en bloquear los ataques enemigos en el momento adecuado, encadenar contraataques y aprovechar diferentes movimientos para eliminar a los adversarios. Sobre el papel resulta interesante y tiene algunos momentos satisfactorios, pero después de varias horas termina siendo bastante repetitivo. La situación se vuelve todavía más evidente durante los enfrentamientos contra jefes, que pueden sentirse como los momentos menos interesantes de toda la aventura. La cantidad de combates tampoco siempre encaja con la personalidad de Sofía ni con la historia que se está contando, por lo que en ocasiones es necesario aceptar cierta falta de coherencia para poder disfrutarlos. Por suerte, la exploración funciona bastante mejor. La isla de Creta está llena de zonas ocultas, cofres y pequeños desvíos que recompensan al jugador con nuevas armas, accesorios y recursos.

Aunque estos elementos no convierten al juego en un RPG propiamente dicho, sí existe una pequeña progresión mediante mejoras y un árbol de habilidades que permite modificar ligeramente las capacidades de la protagonista. Es una lástima que este sistema no resulte demasiado profundo, ya que muchas de estas mejoras se sienten como pequeños incrementos que no cambian demasiado la manera de jugar. Los rompecabezas son, en cambio, uno de los apartados mejor resueltos. Son variados, fáciles de entender y no suelen convertirse en obstáculos innecesariamente frustrantes. El jugador puede incluso configurar la frecuencia y cantidad de pistas, por lo que es posible adaptar la experiencia a sus preferencias. Algunos desafíos utilizan colores, símbolos o haces de luz, mientras que otros requieren observar cuidadosamente el escenario para encontrar la combinación correcta. No son acertijos especialmente complejos, pero funcionan muy bien como complemento de la exploración y ayudan a romper el ritmo de los combates.
Visualmente, Resonance: A Plague Tale Legacy mantiene un nivel muy alto. Las expresiones faciales y las animaciones de los personajes destacan especialmente, consiguiendo transmitir de manera convincente emociones como miedo, alegría o tristeza. Los escenarios también cuentan con momentos realmente espectaculares, aunque algunas zonas oscuras y determinados espacios interiores no resultan tan impresionantes como los paisajes abiertos. El apartado técnico tampoco es perfecto, ya que pueden aparecer pequeños problemas como personajes o elementos que se quedan atrapados en texturas, errores de carga y situaciones en las que resulta difícil distinguir entre una limitación del escenario y un error técnico.
