Stellar Blade 2 es real. Nueva protagonista y un combate mucho más bestia

Los juegos asiáticos, lejos de Japón, están dando mucha guerra. Si este año, durante el Summer Game Fest, hemos visto Blood Message y tenemos en el horizonte, no muy lejos, Phantom Blade 0, ahora toca echar un ojo a los vecinos de China: Corea del Sur. No, no hablamos de Lies of P, que aún sigue en desarrollo, sino la secuela de uno de los mejores juegos de acción de 2024: Stellar Blade. Con SHIFT UP de nuevo a los mandos y una historia nueva en el mismo universo que el original, Stellar Blade: Blood Rain apuesta por más y mejor, con un entorno completamente original, nueva protagonista e incluso un acercamiento más cercano y brutal en su combate; y, obviamente, un tráiler a la altura del poderío gráfico asiático.

Aunque la narrativa de su primera entrega trazaba paralelismos con la historia de Adán y Eva, con una Xion haciendo referencia a la Sión bíblica, la Jerusalén celestial, un reino de paz y refugio rodeado de caos, esta nueva entrega parece que mandará esas referencias a un cajón y expandirá el lore enormemente. «Es una secuela con el equipo original del juego», citó Geoff Keighley durante su presentación, pero no lo parece. Nos alejamos de la sobriedad de Xion y los entornos derruidos de lo que una vez fue la Tierra para lanzarnos a una urbe ciberpunk más cercana a la Midgar de FInal Fantasy VII que a la del juego principal.

En este caso, y como comentábamos, controlaremos a una nueva protagonista, Evie, que no EVE, que apunta a continuar la historia donde terminó el primer juego, aunque no sabemos cuál de los finales seguirá esta nueva aventura. Lo que sí sabemos es que la Tierra parece que ha pegado un acelerón tecnológico y ahora hay terroristas que se inyectan el virus de Madre Esfera para convertirse ellos mismos en Naytibo.

Aunque no sabemos cuál es el papel de Evie o siquiera dónde está EVE, parece que nuestra nueva protagonista participa en una especie de fuerza de choque para proteger a los humanos de estos terroristas y de los Naytibo, y lo hacen como bien sabemos: a torta limpia. Eso sí, en lugar del manejo de la espada de EVE en el primer juego, Evie es mucho más bruta. Aunque es de asumir que habrá un armamento variado, la primera arma que hemos podido ver es un guantelete cinético que podemos usar para pelear cuerpo a cuerpo.

De hecho, esa es una de las aparentes sorpresas del juego: el enfoque más visceral y cercano de su acción. En lugar de alejar la cámara como en el original, el combate más cercano de Evie lleva, por lógica, a unos planos mucho más cerrados y un sistema de combate que mezcla peleas a puños con patadas y saltos imposibles. Además, los esquives no parecen ser tan locos y vistosos como antes, sino mucho más cercanos a los que podríamos ver en boxeo, con la guardia alta, juego de pies y manteniendo la postura hasta el siguiente golpe.