Este verano, la katana de Ryu Hayabusa queda en reposo, y es el joven Kenji Mozu quien asume la misión de proteger al clan Hayabusa. Lo que podría parecer un simple intermedio antes del regreso oficial de la saga se convierte, gracias a The Game Kitchen y Dotemu, en un plataformas de acción frenético, espectacular y cargado de personalidad, que reinterpreta con acierto la dureza y precisión de los clásicos de 8 bits, pero con un pulido y dinamismo modernos.




La historia arranca con una amenaza que busca abrir las puertas del reino demoníaco y desatar el caos en nuestro mundo. Desde el primer nivel, el juego no da respiro: oleadas de enemigos, saltos imposibles y secuencias que parecen salidas de un anime de acción en pixel art. Hay persecuciones en moto, combates aéreos imposibles y cielos iluminados por relámpagos, todo acompañado de una banda sonora potente que impulsa la adrenalina al máximo. Entre sus mecánicas distintivas destaca el Guillotine Boost, que permite rebotar sobre enemigos, proyectiles y objetos para alcanzar zonas secretas o esquivar peligros con precisión milimétrica. La Ipercarica añade un componente estratégico, ya que los enemigos marcados otorgan ataques críticos devastadores si se ejecutan correctamente. A esto se suma Kumori, una kunoichi del clan del Ragno que, atrapada en el mismo cuerpo que Kenji, combate a su manera lanzando kunai, activando mecanismos y abriendo rutas ocultas mediante plataformas invisibles activadas con un tiempo límite.
El juego combina plataformas de precisión con un toque estratégico: antes de cada misión podemos elegir armas secundarias y equipamiento en la tienda de Muramasa, utilizando los escarabajos dorados recolectados en los niveles. Desde abanicos rastreadores hasta granadas explosivas, el arsenal es variado y se adapta a diferentes estilos de juego. Aunque la aventura principal puede completarse en unas seis horas en su dificultad inicial, una vez superada se desbloquea el modo difícil, que no solo aumenta el daño enemigo, sino que rediseña niveles, añade nuevos obstáculos y presenta enemigos inéditos. También hay misiones opcionales y desafíos secretos en cada fase, perfectos para quienes quieran exprimir al máximo la experiencia.