Las grandes compañías enfrentan un duro desafío al gestionar distintos videojuegos al mismo tiempo, y en CD Projekt RED están trabajando en varios RPG de mundo abierto con la saga The Witcher y la secuela de Cyberpunk 2077. Es evidente que el proyecto más avanzado del estudio polaco es The Witcher 4, que reúne a casi 450 desarrolladores y apunta a lanzarse en los próximos años, pero detrás de todo ello se enconde un plan de lo más ambicioso.
Dado que los jugadores deben esperar mucho tiempo entre una u otra entrega, The Witcher 3 se lanzó hace más de 10 años, CD Projekt ha querido enviar un mensaje de confianza y estabilidad tanto a los jugadores como a los inversores reafirmando su hoja de ruta con su franquicia más emblemática. Tal y como se lee en la transcripción de la conferencia de resultados del tercer trimestre de 2025, CD Projekt mantiene intacto su plan.
El equipo polaco quiere lanzar una nueva trilogía de The Witcher en un periodo de seis años a partir del estreno de The Witcher 4, que podría darse en 2027-2028 siendo realistas. Esta cadencia de lanzamiento es más rápida de lo habitual y se sustenta principalmente en el abandono de su motor gráfico propio, el REDengine, en favor de Unreal Engine 5. Los máximos responsables creen que esta transición es la clave para acelerar desarrollos de juegos al reutilizar recursos, sistemas y mecánicas entre los tres juegos.
El objetivo es crear una forma de trabajo más diligente y eficiente, evitando los problemas técnicos y cuellos de botella que se vio en el desastroso lanzamiento de Cyberpunk 2077. CD Projekt RED espera que, con la colaboración de Epic Games, sus equipos se centren en la creación de contenido narrativo y artístico en lugar de ir a contracorriente con este polémico motor gráfico. Si bien CD Projekt ha reconocido las dificultades de adaptarse a Unreal Engine 5, cumplir con esta promesa implicaría que tendríamos The Witcher 5 tres años después del lanzamiento de The Witcher 4, y lo mismo pasaría con la sexta entrega.
