Star Wars Zero Company demuestra que todavía existe mucho espacio para contar historias interesantes dentro del universo creado por George Lucas. Bit Reactor toma elementos reconocibles de la saga, especialmente su énfasis en la resistencia, la camaradería y la lucha de individuos muy distintos contra amenazas que los superan, y los combina con una propuesta de estrategia táctica por turnos que funciona tanto a nivel jugable como narrativo. El resultado es una experiencia que consigue sentirse genuinamente propia sin perder de vista la identidad de Star Wars. La historia transcurre durante los últimos compases de la Guerra de los Clones y sigue a Hawks, un antiguo miembro de la República que termina apartado de sus filas después de convertirse en el responsable perfecto de un problema que no provocó. Convertido en mercenario, comienza a trabajar junto a Trick, un veterano clon, y un variado grupo de combatientes que acepta trabajos a cambio de créditos. Lo que inicialmente parece una misión más termina involucrándolos con la Spira Infinita, un misterioso culto relacionado con diferentes movimientos criminales y cuya verdadera amenaza irá creciendo conforme avanza la aventura.

Uno de los mayores aciertos de Star Wars Zero Company está precisamente en su manera de construir esta historia. Como los acontecimientos principales de la Guerra de los Clones ya tienen un desenlace conocido, Bit Reactor evita intentar modificar artificialmente la historia conocida y aprovecha los espacios que quedaron entre sus grandes acontecimientos. De esta manera, la campaña se concentra principalmente en sus personajes, sus relaciones y las pequeñas historias que terminan conectándose con conflictos de mayor escala. Algunos miembros de la compañía incluso cuentan con sus propias tramas, mientras que el resto aporta antecedentes, opiniones y conflictos que ayudan a que el grupo se sienta como algo más que un conjunto de unidades intercambiables. Esta importancia de los personajes también tiene un impacto directo sobre el sistema de combate. Antes de cada misión normalmente debemos seleccionar a cuatro integrantes, teniendo en cuenta no solamente sus especializaciones, sino también las relaciones que mantienen entre ellos. Cada combatiente dispone de Puntos de Acción que pueden utilizarse para desplazarse, atacar, emplear habilidades especiales o adoptar posiciones defensivas.

La posibilidad de solicitar apoyo de otro compañero durante determinadas acciones añade otra capa estratégica, obligándonos a considerar cuidadosamente la posición y las capacidades de cada miembro del equipo. Las diferentes clases cumplen funciones muy distintas, desde médicos y francotiradores hasta especialistas orientados al combate directo, mientras que personajes como Jedi, Mandalorianos y droides poseen características particulares que modifican considerablemente la manera de afrontar los enfrentamientos. El sistema resulta accesible para quienes no estén acostumbrados a la estrategia por turnos, pero mantiene suficiente profundidad como para exigir planificación, especialmente cuando las situaciones comienzan a complicarse y cada movimiento puede tener consecuencias importantes. A esto se suma uno de los elementos que más peso tiene durante toda la aventura: la muerte permanente. Los personajes pueden resultar heridos y necesitan ser tratados en la base, pero acumular demasiadas caídas puede significar su desaparición definitiva.

Esto transforma cada combate en algo más que una simple sucesión de enfrentamientos, porque perder a un personaje con el que hemos desarrollado una relación puede afectar tanto nuestras posibilidades tácticas como el vínculo emocional con la compañía. La decisión de arriesgar a un especialista imprescindible o retirarlo para protegerlo puede convertirse en uno de los dilemas más importantes de determinadas misiones. La base de operaciones también desempeña un papel fundamental. Lejos de funcionar únicamente como menú entre misiones, es un espacio que podemos recorrer y donde Hawks interactúa con sus compañeros. Estas conversaciones permiten desarrollar relaciones, desbloquear historias secundarias y descubrir nuevas misiones. Además, aquí gestionamos el reclutamiento de nuevos miembros, curamos a los heridos, desarrollamos habilidades, mejoramos armas y aprovechamos los recursos obtenidos durante nuestras operaciones. La gestión estratégica se extiende también al mapa galáctico. Las acciones de la compañía están condicionadas por el paso del tiempo y por diferentes operaciones que podemos realizar antes de continuar con la campaña.
Podemos utilizar la información recopilada para conseguir ventajas en determinados sectores o enviar miembros a operaciones de inteligencia que se resuelven mediante decisiones. Estas actividades no son simplemente contenido adicional, ya que pueden provocar consecuencias reales, incluyendo heridas, bajas o incluso la pérdida de determinados personajes. Todo este conjunto de sistemas funciona especialmente bien porque existe una conexión constante entre ellos. Las relaciones afectan al rendimiento del grupo, la necesidad de mantener con vida a los personajes condiciona nuestra composición, el paso del tiempo obliga a priorizar determinadas operaciones y la gestión de recursos repercute directamente en nuestra capacidad para afrontar las siguientes misiones. Incluso elementos aparentemente secundarios, como la personalización estética, ayudan a generar una mayor conexión con los miembros de la compañía.
