The Sinking City 2 Review

The Sinking City 2 representa un cambio importante respecto a su predecesor. Frogwares abandona buena parte de la estructura de mundo abierto y detective que caracterizaba al primer juego para apostar directamente por el survival horror, una decisión que puede resultar decepcionante para quienes esperaban una continuación más ambiciosa, pero que funciona bastante bien cuando se juzga como una experiencia independiente. La inspiración en los clásicos del género es evidente, especialmente en los recientes remakes de Resident Evil, pero el estudio consigue añadir suficiente ambientación lovecraftiana para que la propuesta conserve una identidad propia.

La historia sigue a Calvin Rafferty, un aventurero especializado en lo oculto que emprende una peligrosa búsqueda para salvar a Faye Bennett, su compañera y persona más importante en su vida, después de que un ritual salga terriblemente mal y la deje sumida en un sueño eterno. Mientras la ciudad se encuentra inundada y plagada de criaturas, Calvin se adentra en este escenario dispuesto a encontrar una forma de recuperarla. El conflicto funciona especialmente bien cuando se centra en la relación entre ambos personajes, ya que consigue transmitir una motivación sencilla pero efectiva. El problema es que la amenaza mayor relacionada con los dioses lovecraftianos resulta bastante menos interesante, mientras que la menor presencia de NPC y una ciudad menos viva hacen que el mundo pierda parte del atractivo que tenía en la primera entrega.

Donde The Sinking City 2 realmente encuentra su lugar es en su estructura de survival horror. Explorar edificios abandonados, registrar habitaciones en busca de recursos, administrar cuidadosamente el inventario, encontrar objetos necesarios para avanzar y regresar sobre nuestros pasos forma un bucle que resulta familiar, pero también muy satisfactorio. Hospitales abandonados, mercados de pescado y bibliotecas se convierten en escenarios ideales para este tipo de aventura, especialmente porque nunca tenemos la sensación de contar con recursos de sobra. Encontrar munición o un objeto de curación puede convertirse en un pequeño momento de alivio, mientras que gastar esos recursos unos minutos después vuelve a generar tensión.

El combate acompaña correctamente esta propuesta. Calvin no es un héroe de acción y eso se refleja en el manejo de las armas, que puede sentirse algo pesado e impreciso. Aun así, existe suficiente variedad de enemigos, armas y mejoras para mantener los enfrentamientos interesantes, mientras que la posibilidad de esquivar añade una herramienta defensiva importante. La sensación general busca precisamente que cada combate sea algo incómodo y peligroso en lugar de convertir al jugador en una máquina de matar. Los enfrentamientos contra los diferentes monstruos y jefes consiguen aprovechar bien esta idea y evitan que la acción termine siendo completamente secundaria.

El apartado técnico es probablemente el principal obstáculo. Visualmente, The Sinking City 2 puede ser bastante atractivo, especialmente gracias a sus escenarios, iluminación y diseños de criaturas, que consiguen transmitir correctamente la decadencia y la locura propias del universo de Lovecraft. Sin embargo, algunos problemas de Unreal Engine 5 afectan la presentación. El cabello de los personajes puede mostrar artefactos visuales bastante evidentes, mientras que la mezcla de audio provoca ocasiones en las que enemigos, armas o sonidos ambientales prácticamente desaparecen. En un juego que depende tanto de la atmósfera y los sustos, perder un sonido importante puede afectar considerablemente la tensión.

Las animaciones tampoco están siempre a la altura del resto de la presentación. Tanto durante las escenas como durante el juego normal pueden sentirse algo rígidas o poco naturales, y en determinados momentos esa falta de fluidez incluso afecta ligeramente a la sensación de control. Son problemas que parecen más propios de un proyecto que necesitaba unas semanas adicionales de pulido que de fallos estructurales imposibles de solucionar, por lo que futuras actualizaciones podrían mejorar considerablemente la experiencia.

VEREDICTO
The Sinking City 2 consigue ser una entrada bastante competente al género del survival horror. Puede que Frogwares haya dejado atrás parte de la ambición y complejidad del primer juego, pero a cambio ofrece una aventura más concentrada, con una buena combinación de exploración, administración de recursos, combate, puzles y terror. La historia funciona especialmente bien cuando se centra en Calvin y Faye, mientras que su mayor debilidad está precisamente en un conflicto lovecraftiano que no consigue tener el mismo peso. Con algunos problemas técnicos todavía pendientes de pulir, es una experiencia que no reinventa el género, pero que sabe utilizar sus mejores elementos para construir una aventura entretenida y atmosférica.
7.5