I Hate this Place Review

I Hate This Place es un survival horror isométrico que apuesta con fuerza por la atmósfera, el estilo visual y una sensación constante de incomodidad. Desarrollado por Rock Square Thunder y publicado bajo el sello Broken Mirror Games de Bloober Team, el juego destaca dentro del panorama indie por su identidad artística y su forma poco convencional de construir terror.

La historia sigue a Elena, quien tras participar en un ritual que sale mal queda atrapada en el Rutherford Ranch, un entorno rural que poco a poco pierde toda lógica y se transforma en un espacio hostil. La narrativa no se presenta de forma directa: en lugar de largos diálogos o explicaciones claras, el jugador descubre lo ocurrido a través de la exploración, los escenarios y pequeños eventos dispersos. Este enfoque refuerza el misterio y la sensación de desconcierto, aunque puede resultar menos atractivo para quienes prefieren una trama más guiada.

Uno de los mayores puntos fuertes del juego es su apartado artístico, claramente inspirado en los cómics de terror de los años 80. Los colores intensos, los contrastes marcados y el uso de onomatopeyas visuales hacen que cada zona se sienta como una viñeta interactiva. El entorno parece vivo y amenazante, transmitiendo la idea de que el propio lugar es el verdadero antagonista. Más que buscar sustos repentinos, el juego construye una inquietud progresiva que acompaña al jugador durante toda la experiencia.

En cuanto al gameplay, la propuesta se basa en un ritmo pausado donde la supervivencia es prioritaria frente al combate. Las municiones y recursos son escasos, los enemigos son peligrosos y muchos reaccionan al sonido, por lo que avanzar con sigilo y planificar cada movimiento resulta esencial. El título recompensa la observación y la prudencia, manteniendo la esencia clásica del survival horror: no siempre conviene luchar, a veces es mejor huir o esconderse.

La estructura se apoya en un ciclo de día y noche que funciona tanto como mecánica jugable como elemento narrativo. Durante el día se explora y se recolectan recursos, mientras que por la noche el objetivo principal es resistir y encontrar refugio antes de que aparezcan amenazas más agresivas, entre ellas la figura del inquietante Hombre Cornudo y una variedad de enemigos como animales salvajes, criaturas mutantes y humanos fuera de control. Este sistema refuerza la tensión constante y el sentimiento de vulnerabilidad.

VEREDICTO
I Hate This Place es una experiencia de terror distinta, más centrada en la atmósfera y la identidad visual que en la acción directa. No es un juego para quienes buscan adrenalina continua, sino para quienes valoran el suspense, la exploración y una narrativa fragmentada que deja espacio a la interpretación.
8