Siempre vivo con ilusión el estreno de cada nueva expansión de World of Warcraft. Incluso cuando vienes de una que no terminó de funcionar como debería, es difícil no dejarse llevar por la emoción. ¡Ya son muchos años recorriendo Azeroth! Pero resulta que a mí me gustó mucho The War Within, y siento que esa gran historia que nos quiere contar uno de los máximos responsables del éxito de WoW, el legendario Chris Metzen, va a ser una de las que marcan época. Por eso estoy tan expectante con Midnight, el segundo capítulo de esta épica trilogía que, entre otras cosas, busca recuperar la atención de todos aquellos jugadores que por unas u otras razones terminaron abandonando el universo World of Warcraft.
La apuesta de Blizzard es clara: hay que escuchar a los fans. Y aunque tarde, porque les ha costado una eternidad, el estreno del housing es el ejemplo perfecto de que algo ha cambiado en el estudio. No lo digo tanto por el hecho de permitir al fin construir y decorar una casa como en tantos otros MMORPG, que ya de por sí está bien. Lo que más me ha impactado es lo ambiciosa que se ha vuelto esta idea. Ellos mismos lo definen como un sandbox, pues te dan toda la libertad del mundo para decorar y diseñar hasta el más mínimo detalle de tu hogar, lo que incluye también el exterior de la casa y su jardín. Por supuesto habrá toneladas de nuevos elementos cosméticos que tendremos que buscar por toda Azeroth, o bien comprar en los vecindarios, que es otra de las novedades destacadas de Midnight.
¿Pensabas que ibas a vivir tú solo en la montaña? Para evitar esa sensación de soledad, Blizzard nos da la oportunidad de mudarnos a un vecindario con su propia ambientación, compartiendo así espacio con otros muchos jugadores (pueden ser vecindarios públicos, o bien privados para amigos / gremios). La idea es que te sientas parte de una comunidad en un mundo vivo, y por lo que he visto, Midnight puede marcar la diferencia. En estas zonas contamos además con la oportunidad de relacionarnos con comerciantes especiales para conseguir nuevos objetos para el hogar, que podemos decorar hasta el punto de recrear fiestas tan importantes como la Navidad; y disfrutar también de actividades colectivas que desbloquearán nuevas opciones para seguir explorando el housing.
