Heartworm, el juego con esencia de Resident Evil y detalles modernos

La nostalgia vende. Es atractivo echar un vistazo al pasado, a una época más sencilla que evoca recuerdos de la infancia, y eso se observa en el éxito de iniciativas como la fabricación de NES mini o la distribución de nuevos dispositivos de Atari. Sí, hablamos de un negocio de nicho cuya rentabilidad no se puede comparar a la que vemos hoy en día con los grandes Triple A. Sin embargo, hay personas que valoran las experiencias de antaño no sólo por su impacto en la memoria, sino también por cómo usaban sus propias limitaciones para formar una experiencia única. Y este es el caso de un desarrollador indie que desea trasladar estas particulares sensaciones a su juego Heartworm.

Hablamos de Vincent Adinolfi, quien está encarando las fases finales de un proyecto survival-horror que bebe de los primeros Resident Evil y Silent Hill a través de la implementación de bordes con dientes de sierra, cámaras fijas, escenarios pre-renderizados y mecánicas tales como la gestión de recursos. Porque, aunque muchos jugadores piensan que este tipo de títulos tuvieron su edad de oro durante la década de los 90 y principios de los 2000, resulta que aún hay muchos jugadores que disfrutan creando y accediendo a experiencias del estilo. Y este fenómeno no se produce únicamente por el factor nostalgia que comentamos en el párrafo anterior, sino que, como ocurre con Heartworm y la visión de su creador, también busca ofrecer una experiencia que no se puede conseguir con los gráficos actuales.